Si todo el alumbrado led es igual, la elección solo depende del precio.

Cuando alguien piensa en realizar una adecuación de alumbrado a tecnología led y nos pide que le pasemos una oferta, nos encontramos con que tenemos que realizar muchísima labor de pedagogía para explicar que no todas las luminarias led son iguales y que para realizar una buena elección debemos saber en primer lugar qué necesitamos en relación al tipo de iluminación, nivel lumínico y uniformidad, y en segundo lugar qué buscamos en cuanto a eficiencia energética, durabilidad, horas de funcionamiento, fiabilidad, temperatura de color, descripción cromática, energía reactiva generada…

El primer error lo detectamos cuando nos piden ofertar una luminaria dándonos la potencia que debería tener la misma, cuando la potencia todos sabemos que es el consumo energético de la luminiaria y el consumo cuanto menor sea mejor, por lo que si fabricas un producto de calidad que, con la misma potencia que consume la luminaria de otro fabricante, eres capaz de proporcionar un 30% más de nivel lumínico con solamente un 10% mas de precio, tu oferta será rechazada por cara cuando realmente es un 20% más barata que la de tu competidor.

Otra cuestión que nos encontramos en la solicitud de ofertas es la poca gente que pregunta el factor de potencia de la luminaria, podríamos fabricar luminarias un 20% más económicas con factores de potencia inferiores a 0,9, pero no podemos permitirnos que nuestras luminarias proporcionen energía reactiva que encarezcan la factura de la luz y contaminen la instalación eléctrica de nuestros clientes.

Nos llama la atención que sabiendo la distribución de las luminarias a adecuar, no nos pidan el nivel lumínico resultante en la zona de trabajo, dado que como fabricantes disponemos de todas las curvas fotométricas de los productos que fabricamos con lo que podemos saber introduciendo la geometría de la nave y la altura y distribución de las luminarias el nivel lumínico real resultante en la zona de trabajo, y con un luxómetro comprobar si será menor o mayor al que disponen en la actualidad en el local.  Una herramienta que facilitamos a nuestros clientes sin coste alguno y que es de gran utilidad para no equivocarse en la decisión a tomar.

Lo más increíble que nos ha ocurrido ha sido una ingeniería a la que le hicimos el cálculo lumínico y a los meses nos llamó quejándose porque el nivel lumínico resultante en la realidad era inferior al del proyecto…. Las luminarias que habían instalado no eran las nuestras!!!!

También nos ha ocurrido el caso contrario, una empresa que nos ha solicitado asesoramiento lumínico para decidir las luminarias a instalar, y tras instalarlas llamarnos para decirnos que el resultado real era superior al del estudio… siempre introducimos parámetros de seguridad para que el cliente tenga como mínimo el valor del estudio.

Muy poca gente pregunta por el CRI de nuestros equipos, el CRI es el índice de descripción cromática de la luminaria, importante para no falsear la percepción sobre los colores reales de las cosas.  Todos nuestros productos son CRI>80, lo que proporciona una muy buena reproducción cromática, podríamos fabricar con CRI superiores, como hemos hecho para instalaciones que van a ser retransmitidas por televisión en 4K, lo que supone CRI en ocasiones mayores a 95. Al aumentar el CRI del led instalado en las luminarias, para la misma potencia el nivel lumínico proporcionado disminuye, por lo que para obtener un nivel lumínico determinado deberíamos utilizar un led de mayor potencia y mas caro.   Si no se pregunta el CRI, en las instalaciones industriales normales, podríamos reducir el coste de nuestras luminarias reduciendo el CRI que ofrecemos, para la misma potencia, pero entendemos que no sería ético.

Y finalmente, lo que ya desmonta cualquier argumentación es cuando indicamos a nuestros clientes que nuestra luminaria no dispone de fuente de alimentación tradicional, con lo que no dispone de ningún elemento perecedero, que limita la vida útil del conjunto de la luminaria, dado que un diodo led de vida útili 50.000 horas, acorta esta vida útil a las 10.000 horas, si esta es la vida útil de la fuente de alimentación.  Muchos “técnicos” y “responsables” de compras prefieren cerrar los ojos a esta problemática y escudarse en la garantía ofrecida por el distribuidor o instalador de las luminarias, con el gran problema que se plantea a los meses o años de funcionamiento el intentar hacer cumplir esa garantía, y en el caso de que se cumpla, el trastorno que supone el no funcionamiento de la luminaria o su funcionamiento anómalo hasta que se soluciona el problema.

                                                                                    Fdo. César Estañol Amiguet                                                                                        Director comercial de Gealed                              gealed@ledsindriver.es

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